domingo, 17 de junio de 2012

GANE, PERDI Y EMPATE

Gané tu amor audaz y jugado
gané sensaciones sublimes que tu cuerpo me enseñó
gané sueños iluminados, afirmada a tus manos
gané un futuro pavimentado de certezas

Perdí mi raíz, mi tierra
perdí mi mundo de afectos
perdí mi pequeño caribe
perdí mi inmenso mar

Gané volcanes, ríos, bosques y araucarias
gané nuestro nidito sureño
gané porque la vida a tu lado es fiesta
gané la seguridad del hijo deseado

Perdí y me perdistes porque no me descubristes
perdí el terror de vivir en un clima amenazante
perdí y huí de tus celos irracionales
perdí las estructuras de lo que juntos construímos

Gané locuras, viajes, países inolvidables
gané y aprendí a expandir mis límites personales
gané al no dar importancia a lo secundario
gané y aprendí de tu ecléctico mundo

Empaté con la vida y sus consecuencias
empaté y estoy en paz con la salud perdida
empaté con el qué hacer frente al jamás, sino el siempre
empaté con el crepúsculo y el ocaso que se divisa

Gané, perdí y empaté...sin saldos en contra.

BULTO

Bulto desaparece de mi vida
llegastes sin remitente y te acepté,
pero ya no tengo fuerzas
para desempacarte
no me pertenece tu contenido.

Hazte la mejor
medicina y no te tomaré
Hazte un anciano y pídeme limosna
no te ayudaré,
hazte una gran obra de arte
no te contemplaré,
Escribe tu más bella partitura
de música, no te escucharé,
Hazte un gran actor de cine,
a tu función de gala no asistiré.

Conviertete en un gran comerciante
nada te compraré,
hazte un gran soldado
llenate de oropeles,
no me encandilaré,
conviertete en un gran arquitecto
tus obras las ignoraré

Hazte un santo milagroso
con mis oraciones no te molestaré
conviertete en un libro
y quédate dormido
en un viejo librero,
inundate de ácaros
para que seas maloliente,
no me interesan tus escritos
sean novelas, cuentos o poesías,
no te leeré.

¿entiendes bulto, te quedó claro?
vete lejos...hazte humo
húndete en lo más profundo del mar,
yo tomé otros derroteros
estoy en busca de mi sanación personal,
mientras tu elevate a lo más alto del cielo,
¡¡¡¡pero déjame en paz!!!

BORROSO

Te recuerdo como algo borroso,
cuando soñabamos una casa
que al final fue la casa vacía.

Te recuerdo como un volcán
que terminó haciendo cenizas
mi vida.

Te recuerdo como el plan perfecto
de mi escogida vida, transformada
en un fracaso y hecha trizas.

Te recuerdo como mi partner
que me abandonó en el camino.

Te recuerdo como el sueño dorado
de todos mis proyectos inconclusos.

Te recuerdo como la piedra
dolorosa, que en mi caminar
molestaba en mi zapato.

Te recuerdo con el uso del
dinero, que cada mes transformabas
en una dolorosa guerrilla.

Te recuerdo en ese constante
malestar que mi presencia en casa,
al volver del trabajo cada tarde
te producía.

Te recuerdo en esas noches
de furia, porque pasarlo mal
era como tu relajo día a día.

Te recuerdo en ese momento
celestial, al entrar a la iglesia,
cuando no te gustó como mi
traje de novia lucía.

Te recuerdo en tantos momentos
idiotas, en que me amargastes la vida.

Te recuerdo como fuistes succionando
mi esencia, y cercando mi existencia.

Te recuerdo y no te olvido
porque olvidarte significa volver
a equivocarme en mi vida.

Y me recuerdo a mi misma,
poner un cerrojo a mis ojos
y no volver a mencionarte
en mi existencia.

Y sin embargo con la vuelta
de los años, vuelves hecho poesía.

Cuando mereces un misil de olvido,
porque supistes con tu exacerbado
machismo...¡¡¡desbalancear una vida!!!

AMIGA PRINCESA

Cuando escucho a Sabina
aquel trovador que me presentastes
con visos de pecado y yo aprendí amar,
te vienes a mi mente ipso facto,
se retrata en sus canciones
la profundidad, el recuerdo
y la belleza de tu existir.
Fuiste niña con casa de caracol,
a tus ingenuos años supiste
del abandono camuflado,
el éxodo y las golondrinas
fueron tu familia con espinas.
En tus constantes cambios
de acera y domicilios,
escuché como respuesta
a mi búsqueda...¡¡ella ya no vive aquí!!
el cartero también me anunciaba
un: devuélvase a su remitente.
Te educaste en tiranía
fuiste hija adoptiva del dictador,
pero ningún bando ni decreto
acalló tu valiente voz.
Marchaste calles sembradas
de balas, balines y gases lacrimógenos,
plagada de sueños y dolor,
te manchaste con tu propia sangre
altiva, y gritaste a todo pulmón,
las injusticias cuando la patria
se enlutó.
Te la jugaste por tus ideales,
e invertiste e hipotecaste
tu vida en ello, nada te derribo,
ni detenciones, ni torturas,
cumpliste el anhelo de volar sin alas
y llegar alto, hasta el sitial que ocupas hoy.
Sé que la vida y las leyes de los hombres
te han decepcionado, soñabas con una
patria más justa, más equitativa,
tan diferente como los eclipses
y sombras que la ofenden hoy.
Tu deidad e inteligencia
hicieron brillar en ti, esos diamantes
escondidos de tu feroz personalidad,
sólo bastaba tu presencia
y el breve diálogo de tus acertados
discursos para que hicieran cimientos
tus pasos por los escenarios que la vida
te ofrendó.
Yo te entendía, a veces sin comprenderte
desde mi burguesa vida, según tú.
En largos amaneceres discutíamos
acostando y despertando al sol,
y me enseñabas sobre Marx, Lenin y Trotsky,
salpicados de un tutti-frutti...como buena
filósofa de Sócrates, Platón, Kant y Nietzche.
Al encontrarnos deteníamos el tiempo,
es que conversar era nuestra adicción,
tú, enemiga del reloj, nunca te sometiste
a sus tiempos y como una precolombina
te guiabas por el padre sol.
Hoy nuestros mundos separados
por la distancias, buscan en la geometría
de la vida, el vértice que nos vuelva
a reencontrar.
Te escribo este poema, gran amiga,
madre, esposa, profesora y filósofa
de una vida hecha a tu manera,
como fue tu impronta de eterna
guerrera y vencedora.
Hija de la luz:
Que Seus...te proteja per se en la vida.
Que Dioniso...nunca falte en tu cava.
¡¡ Y que Eros...te acompañe en la eternidad!!

URGENCIA DE TI

Hambre y sueños urgentes
De un cielo nuevo
Manto de estrellas elquinas
Que iluminen el camino
Asfaltado de ilusiones
Que me lleven a fundirme
Nuevamente en ti.
II
Espérame mar, espérame océano
Espérenme gaviotas de dulces
Y bucólicos atardeceres,
Sol, arena, caracolas y playa
tengo ansias y sed de ustedes.
III
Que los días sean horas
Que las horas minutos
Y los diminutos minutos
Sólo párvulos segundos
Que compriman esta dolorosa
Espera de sed, que funda mi piel
A mi exiliada raíz.

CREPUSCULO


Estás presente con un halo de ausencia,
te escapas de mi, como turbulento viaja
el río a su encuentro con el mar,
en tu piel quisiera hundir mis excesos,
y me veo estrujando sola mis recuerdos.
En tu alma anclé mi barco que hoy navega
a la deriva...
No, así no... así no quiero revivir lo que ayer
nacía cada día y ardía como leña
en nuestra pasional hoguera.
Nos hemos ido apagando
como faroles sin combustión,
yo te envío luces y tú estás camuflado
en tu ceguera.
ya no soy llama en tu hogar,
y lentamente se esfuma nuestro amor
a través de la chimenea.
Desde mis cenizas le hablo al silencio
de ese amor que ya anida atardeceres,
no quiero besos que quemen con su hielo
la pasión que aún despiertas en este cuerpo,
que de tu mano, volvió a tener veinte primaveras.
No quiero imaginar que otra paloma
anida en mis aposentos...
has instalado la duda que navega
como un témpano sin rumbo
entre tu río y mi ribera.
Hoy tuvistes una refinada gentileza,
trajistes flores para decorar nuestra mesa,
eran rojas y yo las vi negras,
las imaginé en un funeral
rumbo al entierro de nuestro amor,
es que estoy sujetando con mis manos
el derrumbe de esta historia.
No me quites los peldaños de mi última escalera,
no me dejes sola y silenciosa en mi claustrofóbico
mundo de esposa, ex-amante y compañera.
Tú, causa y efecto de mi pena,
te invito con solemnidad a que compartamos
el fracaso de esta historia, que aunque no quieras
aceptarlo... es la nuestra.
Tú tienes las llaves, yo el cerrojo,
abre las puertas de una vez por todas,
tal vez mañana no habrá regresos
para nuevas primaveras.

AGOTADA

Como zurcir mis labios para que de ellos
no broten palabras...¿para qué dialogar?
si luego vendrán respuestas envainadas en sables,
trizando sueños de esta vida que se mece
en un péndulo milagroso.
Escondo esta piel bajo un manto
de estremecimientos, cada vez que pierdes
el norte de tus débiles puntos cardinales,
en el andamio de cristal en que sujetas tu vida,
allí donde tu urgencia es amarme,
así lo proclamas con tus labios invidentes.
Cada día caigo y reboto en el pantano,
y ya no quiero más barro y lodo
para esta alma que implora con devoción
jaculatorias con prisa al cielo,
ese que miro con la candidez de mis años párvulos.
No me embilecen las estrellas porque si hoy
una lluvia de ellas tapizaran mi jardín,
lo juro, no tendría fuerzas para pedir algún deseo.
Con mi joroba-mochila cargada de esquirlas
camino en reversa, iluminada en mi soledad.
Viviendo mi desazón en un tiempo de espera
y comprendiendo que existen miles de formas
de vidas para vivirlas, más allá...
mucho más allá del más lejano horizonte,
pero ésta, ¿la mía?, sin sujeto ni objeto...
La que hoy vivo, ya no...¡¡ya no más!!