domingo, 17 de junio de 2012

Ella


Ella...
Escribe versos transformados en poesías
tratando de llenar su vida y sus días,
en almibaradas letras llenas de pensamientos,
en esos aciagos momentos que la asaltan
en su rutina milimétrica e infernal.
Ella...
Vive así feliz embalsamada de ilusiones
y recordando episodios de su pre-vida
en un firmamento imaginario de estrellas
que un día tuvieron vida y hoy yacen en sus recuerdos.
Ella...
Espera una espera que a veces con el paso
de los años la desespera deshojando el calendario,
y no ve luz más allá de la penumbra
en que se encumbra la luz del alba
cuando se pregunta...¿vida estás aquí nuevamente?
¿para qué me despiertas y me presentas un nuevo día?
Ella...
Da comienzo a la vida respirando profundo
tratando de disfrutar el aire viciado
de su paisaje casero y ultra manoseado
de olores a cazuela, leña y humo de su invierno,
disfrazándolo con pachulíes de aerosoles sintéticos
que le devuelven la aroma robada a su vida,
¿la culpa?, un bisturí maldito que equivocó su camino,
cercenando sus amaneceres.
Ella...
Piensa, sueña y cree que aún la necesitan,
y a pesar de sus minúsculos quehaceres
trata y se impone metas brillantes para lucirse,
y así crean los que la rodean, que aún destellla
y se mueve como una reina por la casa.
Ella...
Hoy castigada por siete años lacerante,
siente el encono, la rabia y la pena
de no saberse linda, de sentirse destronada
en su imaginario sitial de soberana.
Ella...
Se siente presa y cautiva de un destino arbitrario
en que una piedra simbólica cruzó en su camino,
y con barreras de dolor le quitó el cetro de madre,
aún así desdoblada de pena se despoja de pesares,
y juega a enterrar esas negras estrellas,
de esta vejez temprana que tanto la tortura,
y que la vuelve ruda frente a una vida balsámica
como siempre profetizó, para el final de sus días.
Ella...
Se viste de tutú y ballerinas, y en su escenario imaginario
danza el Cascanueces de Tchaikovski, que trae a la memoria
su maestro ruso/húngaro que le enseño a amar la danza
en sus precoses años de clases, música, tesón y disciplina.
Ella...
Sueña que un día una pluma vuele por el cielo
y en un ballet de letras, danzando un Pas de Deux
le regale una poesía donde, ella, sólo ella y nadie más que ella,
¡¡sea la musa y bailarina!!...♪♫♪♫

No hay comentarios:

Publicar un comentario